Por qué estudiar un oficio en 2026
Apuesta por tu futuro, estudia un oficio en 2026
No dejamos de hablar de inteligencia artificial, automatización y trabajos que van a cambiar, pero poco se habla de la falta de profesionales que sepan trabajar con las manos, con herramientas, con normativa y con instalaciones reales. Electricidad, climatización, refrigeración o gas son sectores que las empresas (y la sociedad) demandan con gente preparada y donde una buena formación profesional, una FP online o un curso técnico pueden abrir más puertas de las que mucha gente imagina. Veamos por qué aprender un oficio vuelve a tener (tanto) sentido, qué oportunidades hay hoy y por qué es hoy, más que nunca, una apuesta sólida para dentro de diez años.
El cambio del mercado y la reinvención de los oficios
Si preguntas a cualquier empresa del sector de las instalaciones cuál es uno de sus principales problemas, la respuesta suele ser la misma: Encontrar profesionales cualificados.
España acumula más de 100.000 vacantes industriales sin cubrir, una cifra que lleva años repitiéndose y que afecta directamente a profesiones como la electricidad, la climatización, la refrigeración, el gas o la fontanería. Mientras la demanda sigue creciendo, buena parte de los profesionales que sostienen estos sectores se acerca a la jubilación y el relevo generacional no llega al mismo ritmo.
Esta situación tiene un efecto claro: Empresas que retrasan proyectos porque no encuentran personal suficiente, otras que rechazan trabajos y muchas que buscan nuevos técnicos para ampliar sus equipos. Para quien busque cambiar de profesión o empezar desde cero, esto supone una oportunidad que hace unos años pasaba mucho más desapercibida.
Formación profesional para aprender un oficio
Cuando alguien busca una formación profesional o un curso técnico para aprender un oficio, muchas veces piensa únicamente en la parte práctica. La realidad es bastante diferente. Un electricista hace mucho más que instalar mecanismos o tirar cables. Tiene que interpretar planos, conocer la normativa vigente, localizar averías, comprobar que una instalación cumple todos los requisitos de seguridad y resolver problemas que rara vez son iguales.
Lo mismo ocurre con un instalador térmico, un frigorista o un técnico de gas. Cada intervención requiere conocimientos técnicos, capacidad para tomar decisiones y una formación profesional que permita trabajar con seguridad y dentro de la normativa vigente.
Precisamente por eso estos profesionales son tan valorados. Su trabajo combina experiencia, responsabilidad y una capacidad de adaptación que difícilmente puede sustituirse.
Oficios con buenos salarios
El sueldo no debería ser el único motivo para elegir una profesión, pero es normal que influya en la decisión. En los oficios técnicos ocurre algo interesante. La demanda de profesionales lleva años creciendo y, al mismo tiempo, las empresas tienen cada vez más dificultades para encontrar personas cualificadas. Esa combinación hace que los salarios sean competitivos y que exista una evolución profesional bastante clara a medida que se gana experiencia o se obtienen nuevas certificaciones.
Según los datos del sector, los profesionales técnicos cualificados perciben, de media, un 25 % más que el salario medio en España.
Aunque el sueldo siempre dependerá de la experiencia, la empresa o la comunidad autónoma, estos son algunos rangos orientativos para distintas profesiones técnicas.
| Oficio | Primeros años | Con experiencia | Perfil senior |
|---|---|---|---|
| Electricista | 1.500 €/mes | 2.000 €/mes | 2.500 €/mes |
| Instalador térmico (RITE) | 1.500 €/mes | 1.950 €/mes | 2.500 €/mes |
| Frigorista | 1.900–2.100 €/mes | 2.500–3.000 €/mes | Más de 3.200 €/mes |
| Fontanero | 1.800–2.000 €/mes | 2.400–2.800 €/mes | Más de 3.000 €/mes |
| Instalador de energías renovables | 2.000–2.300 €/mes | 2.800–3.300 €/mes | Más de 3.800 €/mes |
¿Y la inteligencia artificial?
Pregunta lógica. Cada semana aparecen nuevas herramientas capaces de hacer tareas que hasta hace poco parecían reservadas a las personas y eso ha hecho que muchos se pregunten si merece la pena aprender un oficio.
Lo que pasa es que los datos que está analizando la Unión Europea apuntan en una dirección diferente a lo que la mayoría imaginamos. Según Cedefop, el centro europeo especializado en formación y empleo, las ofertas de trabajo dirigidas a profesiones de Formación Profesional y oficios pasaron de representar más del 36 % del total de vacantes en 2019 a caer por debajo del 33 % en 2022. Sin embargo, tras la expansión de la inteligencia artificial generativa, la tendencia cambió y a comienzos de 2025 volvieron a superar el 36 %, recuperando, con creces, todo el terreno perdido.
Este mismo estudio subraya que las ocupaciones que más están creciendo son aquellas que requieren presencia física, habilidades manuales y conocimientos técnicos: técnicos de ingeniería, mecánicos, profesionales de la construcción o trabajadores del transporte. Mientras que algunas profesiones con una mayor exposición a la IA, como determinados perfiles de programación, marketing o bases de datos, han perdido peso relativo.
Eso no significa que la inteligencia artificial vaya a quedarse fuera de estos oficios. Todo lo contrario. Cada vez será más habitual utilizarla para consultar normativa, calcular instalaciones, preparar documentación técnica o agilizar diagnósticos. La diferencia es que seguirá siendo una herramienta de apoyo. La responsabilidad de ejecutar una instalación, resolver una avería o garantizar que todo cumple la normativa seguirá dependiendo del conocimiento y la experiencia del profesional.
Un sector con mucho recorrido por delante
No es difícil acertar con que esta demanda seguirá creciendo durante los próximos años. La rehabilitación energética de edificios, la instalación de sistemas eficientes, el aumento de las energías renovables y la renovación de miles de instalaciones harán que siga siendo necesario contar con profesionales cualificados.
Sumemosle a eso un factor que no va a cambiar de un día para otro: Miles de técnicos se jubilarán durante la próxima década y será necesario formar a quienes ocuparán ese espacio. El mundo empresarial ya lo está notando y todo indica que esta necesidad estará presente durante muchos años.
Una profesión que que abre la puerta al emprendimiento
Observemos los siguientes datos:
- La Comisión Europea se ha marcado como objetivo renovar 35 millones de edificios antes de 2030 y, duplicando el ritmo anual de rehabilitación energética en toda la Unión Europea. Cada actuación implicará instalaciones eléctricas, climatización, calefacción, energías renovables o sistemas de control que necesitan profesionales cualificados para diseñarlos, instalarlos y mantenerlos.
- El Observatorio Europeo de la Construcción estima que, solo para responder a las necesidades de la transición energética y sustituir a los trabajadores que se jubilarán en los próximos años, Europa necesitará entre 486.000 y 1,5 millones de nuevos profesionales antes de 2030.
- En el sector de la climatización, las previsiones tampoco se quedan cortas. Un informe de Eurofound calcula que Europa necesitará unos 70.000 instaladores adicionales de bombas de calor para cumplir los objetivos fijados para 2030.
Teniendo este contexto encima de la mesa, cuesta pensar que la demanda vaya a frenarse pronto. Si Europa quiere rehabilitar edificios, electrificar consumos y sustituir sistemas antiguos por instalaciones más eficientes, va a necesitar técnicos que sepan hacerlo bien y con la normativa en la mano.
Esto así, elegir una formación profesional o un curso técnico relacionado con estos oficios significa prepararse para un mercado que seguirá necesitando profesionales durante muchos años. Mientras otros sectores viven pendientes de cómo evolucionará la automatización, los trabajos relacionados con las instalaciones, el mantenimiento y la energía siguen necesitando personas que sepan ejercer y cumplir normativas.
En OFS Escuela creemos que la formación debe preparar a las personas para ejercer una profesión de verdad. Por eso apostamos por un modelo que combina teoría online en directo, talleres prácticos y acompañamiento hasta obtener la certificación oficial. Nuestro objetivo no es formar por formar, nuestro objetivo es que el alumno llegue al mercado con los conocimientos y la experiencia que hoy demanda la sociedad, formando a personas para ejercer.